De quince a veinte es niña; buena moza
de veinte a veinticinco, y por la cuenta
gentil mujer de veinticinco a treinta.
¡Dichoso aquel que en tal edad la goza!
De treinta a treinta y cinco no alboroza;
mas puédese comer con sal pimienta;
pero de treinta y cinco hasta cuarenta
anda en vísperas ya de una coroza.
A los cuarenta y cinco es bachillera,
ganguea, pide y juega del vocablo;
y cumplidos los cincuenta, da en santera,
y a los cincuenta y cinco echa el retablo.
Niña, moza, mujer, vieja, hechicera,
bruja y santera, se la lleva el diablo.
Será verdad acaso o desvaríos de un poeta frustrado por no hallar lo que tanto su corazón ansía?
Qué poquico hemos cambiado los seres humanos.... verdad?
Hablando del grano y no del arroz...
Hace 16 años
2 comentarios:
Yo lo unico que recuerdo de quevedo era que se llevaba mal con gongora...asi que ni idea si era una frustracion o que...Lamentablemente poco si, y no se si a bien o a mal
q se llevaban mal es poco...jejejejeje.... se odiaban cortésmente...jejejejeje
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